Cada vez es mas acentuada la tendencia a fabricar blockbusters que pretenden impresionar a un público empechado de efectos especiales y grandes producciones. Supuestamente, Disney tenía que haberse moderado, sobre todo posteriormente de ese desastrosa Aprendiz de brujo.
La película, a través de los medios, se nos mostró como la primera incursión del directivo Andrew Stanton en la realización e cine con actores de carne y hueso. El director, que hizo un notable labor con peli como Wall-E o Buscando a Nemo, no consiguió la espectacularidad de una peli que se mostró como la primera peli en acción verdadero de la Pixar. Todo lo contrario a lo que pasó con Bird y la 4ª parte de Misión Imposible.
El argumento se cimenta principalmente en un sujeto que protagonizó una serie de novelas escritas por Edgar Rice Burrouhg, el desarrollador de otro mítico sujeto literario, Tarzán: Un hombre que se llama John Carter, viaja por accidente a Marte, donde se verá en medio de una guerra milenaria, que desde constantemente ha rivalizado a 2 reinos y donde conocerá a una princesa que lo involucrará en ella. John Carter, sostiene la gentileza y valentía mostrada en las novelas del popular autor, sin embargo, es extraño que no se presente como un ser inmortal, al equivalente que en las novelas, al menos de momento. Un detalle primordial también, es que en la novela posee el pelo corto y en la adaptación surge con melena. Cuestión de estética.
No se exactamente como se plantean los acontecimientos en las novelas de Burrouhg, pero creo que la falta de emoción de la peli no está vinculado con estos. En un inicio se nos presenta una historia con algo de intriga, que va decayendo por momentos, ya que a mitad de peli observamos un declive impresionante en cuanto a la trama y argumento, que finalizará con un fin prácticamente abierto con el que creo que la Disney ni se habrá planteado entregar pie a una 2ª parte. Sobre todo posteriormente de visualizar el resultado en taquilla, con unas perdidas de unos mas de cine millones de dólares.
El reparto es bastante simplón. A pesar de eso, como sujetos secundarios, resulta denigrante haber detallado con actores como Bryan Cranston, para realizar un sencillo guiño o con Mark Strong, para interpretar a un monje extraterrestre que posee mas relevancia que el propio malo o contrincante de John Carter, interpretado por Dominic West. Un villano con similar poder tenía que poseer mucha mas sangre y ser demasiado mas cruel, a pesar de estar ante un infantilizado argumento de una peli Disney. El protagonista, Taylor Kitsch, destroza cada atisbo de carisma que pueda llegar a lograr el sujeto principal, Jhon Carter.
En ese sentido, la película, pese a que 1 no sepa de cine, posee una serie de toques propios de una superproducción que no viene a abastecer la curiosidad cinéfila de cualquier espectador, tenga la edad que tenga y sea de donde sea. Esto toques los puede llegar a notar 1 inclusive en la banda sonora, que es obra de 1 de los grandes, Michael Giacchino, y que parece que ha aceptado componerla como el que hará la canción de un anuncio. Después de visualizar Jhon Carter, 1 posee la sensación de que ha asistido a un espectáculo pirotécnico, en el cual se han invertido unas increíbles cantidades de dinero, pero que al fin solo reluce por el apartado visual. Ya que Jhon Carter posee el mejor apartado técnico que 1 pueda ver, inclusive llegando al nivel de cosas como Avatar. Pero parece que con eso no basta para llegar a lograr mas de 150 millones en taquilla.
